Castilla y León ha registrado entre los meses de enero y febrero, en las primeras ocho semanas del año, un total de 5.442 defunciones, lo que supone un descenso del 6,09 por ciento respecto al mismo periodo del año pasado, cuando se produjeron 5.795 fallecimientos, según los datos del INE publicados este miércoles y recogidos por Europa Press.

