Las ventas en las empresas de Castilla y León sufrieron en 2020 un descenso del 10,8 por ciento, con una caída más “moderada” que la media nacional (11,3 por ciento) y donde el sector de servicios no comerciales y el comercio, con un 16,4 y un 11,1 por ciento, respectivamente, acumularon el mayor impacto.

