Para la memoria de miles de pacenses, incluso para el devenir de sus propias vidas en muchos casos, la riada que aconteció en Badajoz en noviembre de 1997 marcó un antes y un después, una herida aún no cicatrizada por el recuerdo todavía vivo en muchas personas, por las casas afectadas aún por derruir, o por los distintos espacios urbanos que quedan por regenerar. Muchos afectados se vieron obligados a cambiar de casa y retrasaron o cancelaron decisiones vitales de sus vidas, y algunos sufren aún hoy depresión o no son capaces de pasar por los arroyos Rivillas y Calamón, todo ello desde que estos dos cauces se desbordasen, saliera el agua a borbotones y lo anegase todo, situación que parece increíble a tenor de la escasa lámina de agua que discurre hoy por ellos. EFE/ Jero Morales
Badajoz, 4 nov (EFE).- Para la memoria de miles de pacenses, incluso para el devenir de sus propias vidas en múltiples casos, la riada que aconteció en Badajoz en noviembre de 1997 marcó un antes y un después, una herida aún no cicatrizada por el recuerdo todavía vivo en muchas personas, por las casas afectadas aún por derruir o por los distintos espacios urbanos que quedan por regenerar.

25 años de la riada de Badajoz, heridas sin cicatrizar y anhelos frustrados se publicó primero en EFE Noticias.

