El Grupo Ureta Tizona Burgos inicia este martes (20:00 horas) el tramo decisivo de la temporada en la Primera FEB con un exigente duelo ante el Monbus Obradoiro. Los burgaleses afrontan el encuentro como la primera de las cuatro finales que restan en la lucha por la permanencia, tras caer a la última posición de la tabla durante la jornada de descanso.
El conjunto dirigido por Denís Pombar retoma la competición con energías renovadas y con toda la plantilla disponible. El técnico ha querido rebajar la presión y centrar el mensaje en el rendimiento inmediato: el objetivo pasa por competir al máximo durante los 40 minutos y no mirar más allá del partido.
La semana sin competición ha servido para reforzar la cohesión del grupo en un momento clave del curso. Desde el vestuario se transmite confianza en el trabajo realizado y en la capacidad del equipo para pelear hasta el final por la permanencia.
Enfrente estará un Obradoiro en un momento dulce. El equipo gallego, entrenado por Diego Epifanio, llega en segunda posición y encadena trece victorias consecutivas, lo que le permite depender de sí mismo para luchar por el liderato. Su objetivo es claro: mantener la dinámica y acercarse al regreso a la Liga ACB.
Pombar ha definido al rival como un “súper equipo” y ha señalado el aspecto físico como una de las claves del encuentro. El Tizona buscará mantenerse competitivo hasta el final y llegar con opciones al último tramo del partido, consciente de la dificultad del reto pero también de la importancia de sumar en casa.
Con el margen de error prácticamente agotado, el Plantío se convierte en un escenario decisivo para un Tizona que necesita dar un paso adelante si quiere seguir con vida en la categoría.

