El San Pablo Burgos ya ha puesto en marcha su preparación para una temporada especialmente exigente. El conjunto burgalés ha iniciado este miércoles la pretemporada con los reconocimientos médicos de los jugadores, primer paso de un curso en el que tendrá que compaginar por primera vez la Liga Endesa con la BKT EuroCup.
El equipo de Porfi Fisac afronta una campaña marcada por la profunda renovación de su plantilla y por el salto competitivo que supone estrenarse en Europa. Entre los jugadores que continúan del pasado curso se encuentra Pablo Almazán, que volverá a ejercer como capitán y será una de las referencias de un vestuario con muchas caras nuevas.

Almazán reconoce que el regreso al trabajo llega acompañado de mucha ilusión. “Tenemos muchas ganas de volver al trabajo, de conocer a todos los compañeros y empezar a construir”, explicó el capitán, que considera el estreno europeo un incentivo especialmente importante para el club.
El San Pablo ha realizado un importante esfuerzo para confeccionar una plantilla competitiva y afrontar un calendario mucho más cargado. Almazán destaca la ambición de los nuevos jugadores y considera que el primer objetivo durante la preparación será formar un bloque capaz de responder a las exigencias de las dos competiciones.
“Creo que es un equipo hecho para pelear. Viene gente con mucha hambre, mucha ambición y muchas ganas de demostrar”, señaló.
El inicio de la pretemporada permite además al club comprobar el estado físico de una plantilla prácticamente nueva. En el caso de Almazán, el jugador asegura encontrarse recuperado de las molestias que arrastró durante el pasado curso y afronta el nuevo desafío con buenas sensaciones.
“Me siento muy bien muscularmente y emocionalmente mejor todavía”, afirmó.
El capitán también puso en valor el crecimiento experimentado por el San Pablo Burgos en los últimos años. El equipo que hace apenas dos temporadas peleaba por regresar a la ACB afronta ahora su tercera campaña consecutiva en la máxima categoría y lo hace con presencia europea.
“Ver cómo evoluciona el club y cómo se van haciendo grandes pasos en tan poco tiempo es un orgullo tremendo”, resumió Almazán.
Con los reconocimientos médicos como punto de partida, el San Pablo Burgos comienza así una pretemporada en la que el trabajo colectivo será clave para ensamblar una plantilla renovada antes de afrontar el doble desafío de la Liga Endesa y la EuroCup.

