El Ministerio Fiscal y la acusación particular han sostenido en la Audiencia Provincial de Burgos que las causas que llevaron a J.L.H. a asesinar a su suegro el 3 de octubre de 2024 en Aranda de Duero (Burgos) responden al “control y los celos” sobre su mujer, al tiempo que han descartado que fuera debido a algún tipo de enfermedad mental. Según han argumentado las acusaciones, el propósito de la esposa y del padre de ésta era que el acusado iniciara un tratamiento para su adicción a las drogas con el fin de reconstruir la unidad familiar.

